martes, 1 de septiembre de 2015

Ensayo - La Visita de la Vieja Dama

   La Visita de la Vieja Dama es un grotesco escrito por Friedrich Dürrenmatt, un escritor suizo. Se lo considera un grotesco debido a que se caracteriza por la imposibilidad de establecer los límites entre un orden y otro: lo animal y lo vegetal, el objeto y el hombre, lo real y lo fantástico. Esto genera un desconcierto en el espectador y lo que intenta el grotesco es, en muchos casos, hacer que el espectador forme parte de la obra teniendo que decidir entre a qué prestarle atención, sentirse afectado por lo que sucede, entre otros. 
   En este ensayo se analizará el tema de la máscara social, las incoherencias entre hacer y parecer, realidad y ficción, ser y aparentar. 
   La máscara social aparece desde el inicio de la obra, ya con constantes situaciones de incomunicación cada vez que pasa el tren: 
   "El Alcalde: [...] Sobre todo hay que tener en cuenta... 
   (El estrépito del tren que se acerca vuelve incomprensibles sus palabras. [...])."1 
   Lo mismo sigue sucediendo mientras que El Alcalde da su discurso de bienvenida. Más adelante se puede observar nuevamente la máscara social, cuando Ill habla con la señora, Claire Zachanassian, y ella le dice que está mucho más deteriorado que antes, que está muy viejo, mientras que él la halaga diciéndole que sigue igual de bella que antes tan solo para agradarle y que done el dinero al pueblo: 
   "Claire Zachanassian: ¿Qué va! Has engordado. Y estás canoso y deshecho por la bebida. 
   Ill: Pero tu sigues siendo la misma, brujita hechicera. 
   Claire Zachanassian: ¿Qué dices! También yo estoy vieja y gorda. Y además perdí la pierna izquierda en un accidente de coche. Ya sólo viajo en tren expreso. Pero la prótesis es fabulosa. ¿No te parece? Puedo moverla muy bien. 
   Ill: Jamás me hubiera dado cuenta, gatita salvaje."2 
   Esto mismo sucede con todo el pueblo, todos la tratan de hermosa más allá de que, inclusive ella misma, sepa que no es así. 
   A lo largo de la obra se puede observar cómo todos usan una máscara social, excepto Claire Zachanassian ya que es consciente que tiene el poder, dinero y la capacidad de ser así. Ella sabe que no debe aparentar ser algo, simplemente es ella y listo, por esto mismo es que ella no teme pedir la captura de la cabeza de Ill o abandonar a sus maridos una y otra vez para conseguir su dinero, entre otras cosas: 
   "Claire Zachanassian: Puedo pagármela, Mil millones para Güllen si alguien mata a Alfred Ill."3 
   Como bien mencioné anteriormente, todo el pueblo de Güllen usa una máscara social y no solo frente a la señora Claire, sino frente a Ill también. Todos le dicen a Ill que no se preocupe por lo que podía llegar a suceder, nadie sería capaz de matarlo por la recompensa, Sin embargo, el pueblo se compra vestimenta nueva, mejora sus negocios, se endeuda con otros locales, etcétera. Esto es una clara muestra de la típica contradicción del grotesco, se dice algo pero se hace otra cosa y al intentar que ambas coincidan es donde aparece este género literario: 
   "Ill: Helmesberger ha comprado coñac en mi tienda. Y hace años que no gana una pena y vive exclusivamente del comedor popular. 
   El Policía: Esta noche probaré el coñacHelmesberger me ha invitado a su casa. 
   Ill: Y todos llevan zapatos nuevos. Unos zapatos amarillos, nuevos."4 
   En esa situación se puede observar claramente cómo los ciudadanos están comprando y gastando dinero que no tienen pero conseguirán una vez que traicionen sus principios matando a Ill, más allá de decirle que no lo harían nunca. Además, se halle una evidente situación de incomunicación, donde El Policía e Ill no se comprenden o forman parte de otra conversación ya que a lo que Ill le expresa su temor por la futura muerte que se aproxima, El Policía le expresa felicidad por tomar un rico coñac y desinterés por la situación de Ill. 
   Sin embargo, donde se puede ver el mayor uso de máscara o contraste entre el hacer y el parecer es siempre que Ill habla con alguien del pueblo en búsqueda de ayuda. Por ejemplo, cuando va a hablar con El Policía que mientras le dice que no se preocupe, le apunta con el rifle: 
   "El Policía: [...] Venga, hombre, tranquilícese. La policía está para hacer respetar las leyes, velar por el orden público y proteger al ciudadano. Conoce su deber. Si por algún lado surgiese la menor sospecha de amenaza, tenga usted la plena seguridad de que intervendría, señor Ill. 
   [...] (Ill advierte que el cañón del rifle le apunta y levanta lentamente las manos.)."5 
   Nuevamente se observa esa situación grotesca particular de este género literario al intentar coincidir acción o rostro y decir o máscara. 
   En conclusión, la máscara social aparece a lo largo de toda la obra por parte de todos los ciudadanos de Güllen excepto por la señora Zachanassian, además de situaciones constantes de incomunicación y contradicción entre máscara y rostro, típicas del grotesco.

1 DÜRRENMATT, Friedrich; La Visita de la Vieja Dama, Buenos Aires, Tusquets Editores, 2011 (pág. 21).
2 Ibidem; pág. 26
3 Ibidem; pág. 48
4 Ibidem; pág. 64
5 Ibidem; pág. 66

martes, 23 de junio de 2015

Ensayo - Medea

La tragedia griega presenta familias en conflicto por generaciones. La sociedad no se presenta en un equilibrio estático, sino en una situación límite, en un proceso de continua construcción y ajuste de la relación entre individuos. En estas situaciones aparece una tensión que se construye sobre la base de un sistema de polaridades, que luchan entre sí y ponen en riesgo la seguridad del hombre, generando así una inversión de roles, alteración de las relaciones familiares, perversión de los ritos y la ambigüedad del uso de la lengua.
En este ensayo se analizará la oposición realidad-apariencia de la obra Medea de Eurípides.
La mujer en la sociedad griega debía cumplir el rol de la mujer madre, ama de casa y buena persona para con los demás, que hace todo por su familia. Además debía aceptar su responsabilidad de esposa que hace lo que sea necesario para estar con su esposo y cumplir adecuadamente con las responsabilidades de esposa que adoptó.
En un principio, Medea se muestra de esta forma: hechizada por las flechas de Eros, traiciona a su patria y a su padre para ayudar a Jasón. Sin embargo, esto cambia cuando Jasón se casa con Glauce, hija de Creonte, rey de Corinto. Medea toma esta situación muy mal ya que Jasón abandona a su familia para casarse con una princesa, e inclusive se le ordena a Medea abandonar Corinto por insultar a los gobernantes.
Es entonces cuando podemos observar la primera oposición realidad-apariencia, no solo cuando trata de convencer al rey Creonte sino también cuando intenta poner al Coro de su lado para que la apoye mostrándose herida y sola, mostrando otra realidad:
“De todas las cosas vivientes y que tienen pensamiento, nosotras las mujeres somos la criatura más desdichada. […] Pero mi manera de razonar no es la misma para ti y para mí. Tú tienes esta ciudad y, además, una casa paterna y ventaja de vida y trato de amigos. Yo, en cambio, habiendo sido llevada como botín desde una tierra bárbara, sin madre, ni hermano, ni siquiera un pariente para encontrar refugio de esta desgracia mía, hallándome solitaria y sin patria, soy injuriada por mi marido.”1
Como bien he mencionado, Medea intenta convencer al rey Creonte de que le dé un día más para exiliarse así logra cumplir con su venganza apelando a su rol de padre que ella comparte siendo madre, a que se siente traicionada por Jasón ya que ella lo ayudó mucho y él no le devolvió el favor y que, una vez exiliada, no tendría a donde ir. Es entonces cuando Medea se vuelve a mostrar con una máscara ya que en realidad lo único que ella quería era un día más para poder vengarse de Jasón, y era solamente este día lo que ella necesitaba para concretar su plan:
“Y yo misma comparto esta forma, pues, por su sabia, para unos soy odiosa y para otros, en cambio, lo contrario [para unos, tranquila; para otros, del carácter opuesto]. Y no soy demasiado sabia. Pero dejemos esas opiniones, eres tú el que me tiene; ¿qué ultraje temes padecer? No tiembles ante mí, Creonte, no estoy en condiciones de cometer un error contra los señores que gobiernan.”2
Por último, se halla otra vez una máscara por parte de Medea frente a Jasón. Esto ocurre en el segundo diálogo que tiene con el héroe donde de mostrarse tal cual es (en el primer diálogo y próximamente en el tercero), una esposa con deseos de vengarse ya que se siente traicionada, pasa a ser una pobre madre arrepentida por lo que hizo, aunque en realidad no sea así:
“Jasón, te ruego que estés dispuesto a perdonar las cosas que te dije. Y como en el pasado nos hemos dado el uno al otro muchas manifestaciones de cariño, es razonable que toleres ahora mis enojos. [..] Al reflexionar sobre estos temas, comprendí que cometía un gran desatino y que estaba irritada en vano. Ahora, entonces, lo reconozco y me parece que eres sensato al haber tomado esta alianza para nuestro beneficio; en cambio, yo fui una necia, […]”3
Ella hace todo esto como parte de una muy bien planificada estrategia que consta de convencer al Coro para que la ayude a convencer al rey Creonte para tener un día más y poder vengarse de Jasón convenciéndolo de que acepte llevar a sus hijos a vivir al palacio de Glauce y así vengarse del héroe matando a la princesa y luego a sus propios hijos.
Por otra parte, más allá de la constante utilización de máscaras por parte de Medea, Jasón también sufre de algo semejante cuando entra en debate su amor y la conveniencia:
“Entiende bien esto entonces: que no por causa de una mujer yo me desposé con el lecho real que ahora sustento sino, como afirmé antes, en efecto, porque quería preservarte del peligro y para engendrar descendientes de rango real, […].”4
Es entonces que en realidad Jasón se casó con Glauce por los beneficios que esto le traería a él en vez de a Medea y sus hijos. Lo que dijo sobre preservar a Medea del peligro es en verdad una simple excusa. Por eso es que Jasón también se pone la máscara.
En conclusión, podemos afirmar que la oposición entre realidad y apariencia en Medea es constante por parte de los dos protagonistas que usan estas máscaras cuando desean convencer y/o manipular a la gente, y obviamente sacarle provecho a las situaciones siempre mostrándose bondadosos y de buenas intenciones.


1EURÍPIDES; Medea, Buenos Aires, Biblos, 2077 (pág. 52 y 53)
2 Ibídem; pág. 55 
3 Ibídem; pág. 74 y 75

4 Ibídem; pág. 64

lunes, 27 de abril de 2015

¿Qué ideas pueden ayudarnos a pensar mejor?

En este informe se analizará lo visto y hablado en el taller sobre maneras o formas para pensar mejor mediante textos provenientes de la página www.edge.org. Se presentarán siete textos de los cuales se rescatarán las ideas principales y los vínculos o relaciones que mantienen entre sí y las opiniones expuestas durante el taller.
El primer texto, "La virtud del fracaso” por Kevin Kelly, expone que se debe aprender del fracaso cuando dice:
“No debemos evitar equivocarnos; más bien, es una práctica que deberíamos cultivar y fomentar.”.
En el aula se planteó que la sociedad suele asociar fracaso con algo malo, negativo, algo que se debe evitar. Sin embargo, esto no es así ya que se debe aprender del fracaso para que la próxima vez no se cometa el mismo error.
Este texto se relaciona mucho con el de Roger Schank, “El experimento continuo”, donde el autor dice que el experimentar es la herramienta que el hombre necesita para evolucionar, para llegar al fracaso que plantea Kevin Kelly, ese fracaso del cual aprendemos. Entonces, se llega a la conclusión de que la experimentación y el fracaso son parte del camino del éxito.
En el texto “La información no es conocimiento” de Nicholas Carr se plantea que una de las mejores formas de pensar es cerrar la canilla de la información, en otras palabras, evitar que nuestro cerebro se sobrecargue para así poder almacenar la información necesaria y que no pase por nuestra cabeza como si esta fuese un colador:
“La cantidad de información que ingresa a nuestra conciencia en cualquier momento es conocida como “carga cognitiva”. Cuando nuestra carga cognitiva excede la capacidad de nuestra memoria, nuestras habilidades intelectuales son abatidas por un golpe. La información entra y sale tan rápido de nuestra mente que no la podemos retener.”.
En el aula se asoció esto con el libro Fahrenheit 451 de Ray Bradbury donde a la sociedad le pasaba exactamente lo mismo.
“Mirar no es ver” de Douglas Rushkoff está fuertemente ligado con el texto de Nicholas Carr ya que habla sobre cómo las herramientas dominan al hombre y no al revés. Estas herramientas nos condicionan y parecen manipularnos ofreciendo información constante que pasa por nuestro cerebro rápida y fugazmente dejando una simple parte de lo que se transmitió e inclusive, en la actualidad, esta información dada se encuentra masticada, es decir, procesada por otro para que se nos haga más fácil. Sin embargo, esto conlleva que se le aporte subjetividad a la información que el público (que no es consciente de esto) adopta como verdadera.
Por otra parte, en el texto de Matt Ridley, “Uno para todos y todos para uno”, y el de Clifford Pickover, “Descubrimiento caleidoscópicos”, se expone como principal punto el trabajo en equipo, ya que el éxito no depende de una sola mente intelectual individual sino de una inteligencia colectiva. Se expone que la sociedad y la cultura son factores que tienen gran influencia al momento de descubrir. Se mostraron ejemplos como el de Charles Darwin y su colega Alfred Wallace quienes desarrollaron la teoría de la evolución al mismo tiempo en distintas partes del mundo por el simple hecho de que el clima de cada época, la sociedad, la cultura propician ciertos descubrimientos.
Finalmente, fue presentado el texto de Samuel Barondes, “Dos ideas opuestas al mismo tiempo”, que plantea como regla básica la tolerancia. El autor expresa que más allá del hecho de que todos seamos seres humanos, todos somos diferentes, no hay nadie igual al otro, por ello surgen distintas opiniones y puntos de vista, los cuales deben ser tolerados por el otro para poder conformar una buena comunicación, diálogo y debate:
“Reconocer lo mucho que compartimos con los demás promueve la compasión, la humildad, el respeto y la fraternidad. Reconocer que somos únicos promueve el orgullo, el autodesarrollo, la creatividad y los logros.”.
En conclusión, podemos decir que para pensar mejor se requiere de la experimentación y el fracaso para llegar al éxito, de regular la información que llega a nosotros y utilizar las herramientas que creamos para poder procesar esta información, trabajar en equipo donde distintas ideas sean expuestas para lograr un buen resultado, y tolerar a los otros, no para evitar conflictos ya que estos son buenos (excepto cuando se llega a la violencia), sino para poder generar una buena comunicación e intercambio de ideas.